La PoliBanda en Sarandí Grande

COPARON 10 FINCAS RURALES EN MALDONADO, FLORIDA Y CANELONES

Asesinos habían quedado en libertad

La PoliBanda en Sarandí Grande

Encapuchados y con violencia, la "banda de la Ruta 5" cometió por lo menos una decena de copamientos a estancias y casas en zonas rurales de Maldonado, Canelones y Florida, según la Policía. El cabecilla es un expolicía que integró la "Polibanda".

Afueras de Florida, 27 de julio del año pasado. A las 19.30 horas de ese día un rematador se encontraba realizando gimnasia en una de las habitaciones de su casa cuando cuatro sujetos encapuchados y fuertemente armados lo redujeron. Poco después amordazaron y maniataron a su esposa y a sus tres hijos de 6, 7 y 11 años.

Los delincuentes exigieron la plata. El rematador recordó que en su oficina en la ciudad de Florida tenía algo de dinero. Dos copadores se fueron hacia el comercio y otros dos quedaron como custodias de la familia repartida en habitaciones de la casa. "La pesadilla duró casi tres horas. Se contentaron con la plata encontrada en la oficina y se fueron", relató una fuente del caso a El País.

Un año antes del copamiento en la casa del rematador, la misma banda copó el comercio "Lo de Menchaca", ubicado en Sarandí Grande. Tras maniatar al comerciante se llevó dinero y otros objetos de valor.

Un mes después los delincuentes volvieron a Sarandí Grande. El comerciante los esperaba armado y mató a uno de los integrantes de la banda.

En el Juzgado de Florida, el cabecilla de la gavilla de copadores, un expolicía que había integrado la "Polibanda" en 1999, Pablo B., fue reconocido por un testigo cuando, sin capucha, le preguntó donde quedaba el comercio de Menchaca. Además, el comerciante reconoció en el juzgado la voz de varios integrantes de la banda.

A mediados del 2012, la misma banda también robó con violencia a un vecino del rematador floridense, totalizando cuatro los copamientos a casas realizados en Florida.


Efectivos del Departamento de Investigaciones de la Policía de Florida realizó un intenso trabajo de inteligencia y detuvo a los ocho integrantes de la banda en agosto del 2013.

Solo uno de ellos resultó procesado por la Justicia Penal porque fue reconocido por un vecino rondando la casa del rematador. Los restantes siete individuos se fueron en libertad, entre ellos el cabecilla de la banda.

La Policía presentó en el Juzgado balas y objetos robados en los copamientos incautados en la casa de los integrantes de la gavilla. Los delincuentes declararon en la sede que los habían encontrado. La jueza actuante los liberó -con excepción de uno- alegando falta de pruebas.

En Florida nadie entiende cómo los delincuentes quedaron libres.

"La muerte del comerciante en la ruta 5 (Óscar Acosta) a principios de este año era previsible y prevenible. Si la Justicia hubiera actuado como correspondía, la banda estaba presa", dijo una de las víctimas de los copadores.

Caja fuerte

Después de estar encarcelado casi una década por el asalto al BPS (1999), el expolicía Pablo B. reclutó a varios delincuentes jóvenes que vivían en el eje de la Ruta 5 (La Paz y Las Piedras), los cuales eran conocidos de sus hijos.

La Policía informó que este delincuente también fue investigado por tráfico de drogas y una tentativa de homicidio en jurisdicción de Canelones.

Luego de realizar por lo menos cuatro copamientos en Florida, la banda se dirigió hacia Maldonado. Allí cometió un atraco a una casa ubicada al costado de una ruta en la zona de Zanja del Tigre (jurisdicción de San Carlos), según las fuentes policiales.

En las cercanías de la Ruta 5 (Canelones), los delincuentes realizaron dos copamientos: uno a chatarrería y otro a un productor rural, informó la Policía canaria.

Investigadores estiman que, además de los copamientos hechos en Florida, Maldonado y Canelones, esta gavilla realizó por lo menos otros tres en otras zonas del país.

A las 23 horas del miércoles 1º, los cinco integrantes de la banda se subieron a un Nissan Sentra robado en la jurisdicción de la Seccional 13° (Villa Española) de Montevideo. Tres horas más tarde, mataban al comerciante Óscar Acosta, de 33 años.

Fallo

En el kilómetro 312 de la Ruta 5, a poca distancia de la entrada al balneario San Gregorio del Polanco (Tacuarembó), se rompió un neumático del Nissan Sentra robado. Integrantes de la banda intentaron detener a dos vehículos simulando un accidente pero sus conductores lograron huir. El tercer rodado que llegó al lugar fue una camioneta Nissan Frontier conducida por Acosta. En el vehículo también viajaban su concubina, el hermano de ésta y la novia. Acosta y su cuñado descendieron de la camioneta. Su cuñado llevaba una linterna. Alumbró la rueda delantera derecha del Nissan y comprobó que había explotado.

En ese momento escuchó unos lamentos. Era el delincuente Pablo B. escondido detrás del Nissan. Al ser alumbrado por la linterna, Pablo B. dijo: "van a salir".

La concubina de Acosta se asustó y alumbró a la banquina. Vio a tres individuos corriendo en dirección a la camioneta, uno de ellos con un revólver plateado, señala el auto de procesamiento de la jueza de Paso de los Toros, Elisa Zurbrück.

Uno de los encapuchados gritó a los que viajaban en la camioneta: "no huyan o los vamos a matar a todos".

Óscar Acosta y la novia de su cuñado lograron subir a la camioneta. Su concubina resbaló y cayó a la banquina. El cuñado de Acosta quedó rezagado.

Uno de los encapuchados le dijo a Acosta: "Bajate o te matamos acá".

Acosta arrancó la camioneta. El encapuchado le disparó dos tiros: uno le impactó en un muslo y el otro en la cabeza.

Los delincuentes se subieron a la camioneta. Uno de ellos no quiso manejar. El que realizó el disparo -que según las declaraciones de los integrantes de la banda tenía el alias de El Canario-, tiró el cuerpo de Acosta a la ruta y arrancó. Sesenta kilómetros más adelante los delincuentes abandonaron el vehículo tras un cerco armado por la Policía de Tacuarembó. Los efectivos habían recibido las denuncias de los conductores de los otros vehículos.

El jefe interino de Policía de Tacuarembó, Luis García, dijo a El País que tres fugados fueron monitoreados hasta detenerlos para evitar que realicen "un mal mayor" y agregó que el delincuente conocido como El Canario se autoeliminó al verse rodeado.

García, quien entendió que este fue el operativo más importante de su carrera, dijo que el último fugado recorrió 70 kilómetros antes de ser capturado. El delincuente fue perseguido con perros y un helicóptero de la Fuerza Aérea. Se entregó al quedar cercado por la Policía en la zona de Pampa.

Este individuo declaró ayer ante la Justicia. La Policía pretende conocer más detalles sobre el lugar donde los copadores iban a dar "un golpe". Solo se sabe que trataba robar una caja fuerte en Villa Ansina.

Robar la "burra"

"El (expolicía Pablo B.) me contactó para robar una `burra`. Esto es una caja fuerte con plata que había en Villa Ansina (Tacuarembó)", declaró uno de los integrantes de la banda de 20 años. El homicidio del comerciante Óscar Acosta se transformó en un agravante. La Justicia procesó al expolicía Pablo B. y a otros dos secuaces por dos delitos de rapiña, uno en grado de tentativa y también les tipfició el delito de homicidio en calidad de autores, señala el fallo judicial.

 

Fuente: El País

 

Autor entrada: Sdi Gde